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Verano, Sol y Visión: Riesgos, Patologías, Cuidados y Soluciones de Óptica

Verano, Sol y Visión: Riesgos, Patologías, Cuidados y Soluciones de Óptica

0 Comments 🕔08.mar 2017

El daño ocular producido por la radiación UV es acumulativo y permanente. La estación más calurosa y luminosa del año implica varios factores que pueden afectar la visión humana y que como ópticos, debemos atender para recomendar a nuestros pacientes.”

Temperatura elevada

Las altas temperas pueden afectar negativamente  a los ojos. Al absorber el calor a través del cristalino y no dispersarlo rápidamente se corre el riesgo de generación de cataratas.

Exposición a la radiación ultravioleta
La intensa luz solar contiene un alto nivel de rayos ultravioleta que afectan a los ojos. La exposición a esta luz puede causar conjuntivitis irritativa enrojeciendo los ojos, provocando lagrimeo y molestias. Cuando la exposición es mayor, puede causar queratitis, una inflamación de la córnea con síntomas de dolor e incluso visión borrosa.

La exposición a la luz solar repetitiva durante años puede causar patologías oculares degenerativas como la pinguécula (pequeño tejido blanco amarillento en la parte blanca del ojo) y el pterigion (trastorno que conlleva un crecimiento irregular de la conjuntiva que invade la córnea).

Aire Acondicionado
El aire acondicionado, masivamente utilizado en verano, puede provocar que se resequen las mucosas y contribuir al desarrollo del síndrome del ojo seco, por lo que es importante mantenerse alejado en lo posible y extremar precauciones en lugares donde se pasa más tiempo como en casa, la oficina o el auto.

Agua de las piscinas y del mar
Un importante factor de riesgo para los ojos señalado por los expertos en verano, es el baño en lugares públicos, ya sean playas, piscinas, ríos o lagos. Sus aguas pueden ser un foco de infección o irritación, bien por los gérmenes o bacterias que pueden contener sus aguas, pues es sabido que hay mucha contaminación en estos ambientes por los productos químicos, como el cloro, utilizado para depurar las aguas de las piscinas. El hecho de bañarse en estos sitios sin lentes, antiparras o mascaras de natación o abrir los ojos debajo del agua puede revestir molestias e incluso patologías que afecten a los ojos.

En el caso de las piscinas, el calor y la tricloramina, un tipo de cloramina inorgánica utilizada como desinfectante en el agua suelen encontrarse detrás de muchos casos de conjuntivitis irritativas, víricas o bacterianas propios de estas fechas. Ojos rojos, escozor, quemazón, hipersensibilidad a la luz, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo son algunos de los síntomas comunes que alertan de la presencia de conjuntivitis.

Los usuarios de lentes de contacto tienen especialmente más riesgo de infección ocular durante el verano. Deben bañarse con precaución si tienen puestos los lentes de contacto, tanto en la piscina como en lagos, ríos y el mar. Para prevenir la irritación y los contagios en los ojos, lo mejor es utilizar lentes, antiparras o mascaras para nadar y bucear sobre las lentes de contacto y evitar el contacto directo de los ojos con el agua. A estas medidas hay que añadir el uso de gafas de sol para evitar la irritación por radiación ultravioleta y no compartir toallas con el fin de reducir el contagio de infecciones. Se debe tener especial precaución con las lentes blandas, que necesitan humedad, y de la misma manera que absorben líquidos, pueden contaminarse con hongos y bacterias acuáticas y derivar en infecciones o lesiones en la córnea.

Como medida de prevención general conviene recomendar siempre el uso de gafas con protección UV cada vez que se esté expuesto al sol. Estas deben estar debidamente certificadas y garantizadas y en un establecimiento autorizado. No es recomendable comprarlas en la calle o en lugares no autorizados, ya que que suelen ser falsificaciones de dudosa calidad que carecen de los filtros necesarios para absorber la radiación ultravioleta poniendo en riesgo a los ojos. Las gafas de sol pueden ser oscuras y no necesariamente tener filtro contra los rayos ultravioletas (UV), por lo cual en vez de proteger al ojo de la radiación, el lente crea un efecto de cámara oscura que dilata la pupila y hace que entre más radiación, dañando y causando problemas en la visión.

Sin embargo, existe la creencia errónea de atribuir la protección ocular solo a las gafas de sol, y no tanto a la limpieza de las lentes o a la protección tópica de los párpados, a pesar de que las neoplasias malignas de la piel en la región periorbitaria son frecuentes.

Si el paciente padece alguna patología visual y habitualmente usa anteojos, se debe recomendar la adquisición de gafas de sol con receta o alguna de las diferentes tecnologías visuales existentes para enfrentar los peligros del sol:

1. Gafas de sol
Como medida de prevención general conviene recomendar siempre el uso de gafas con protección UV cada vez que se esté expuesto al sol. Estas deben estar debidamente certificadas y garanitzadas y no se recomienda comprarlas en la calle o en lugares no autorizados, ya que que suelen ser falsificaciones que carecen de los filtros necesarios para absorber la radiación ultravioleta poniendo en riesgo a los ojos. Los ópticos siempre deben enfatizar que las gafas de dudosa calidad pueden ser oscuras pero no garantizan que tienen filtros contra los rayos ultravioletas (UV), por lo cual en vez de proteger a la retina de la radiación, el lente crea un efecto de cámara oscura que dilata la pupila y hace que entren al ojo más radiación, dañándola y causando problemas en la visión. Es indispensable educar  más a los pacientes, ellos deben entender que en el tema de protección lo que la asegura no es el color, que es necesario contemplar la calidad del lente, que no tenga aberraciones y que realmente tenga la adecuada protección ultravioleta.

Hoy, Las opciones son muy variadas, los pacientes usuarios de anteojos ópticos pueden usar gafas de sol con lentes formulados elaborados en materiales delgados, livianos, resistentes y con protección contra la radiación UV, gracias a la tecnología freeform y lentes digitales.Es posible ofrecer en estas gafas, lentes con la corrección del paciente en visión sencilla y progresivos. Si actualmente existen tantas opciones para hacer buenos lentes opticos de sol, ¿por qué ofrecerlos con confianza?.  Es una buena instancia para mejorar la calidad de vision de un paciente, ofreciendo un producto de calidad y alto valor agregadoy por otra parte, mejorar las ventas de la óptica.

Tipos de gafas de sol
En ocasiones se tiende a generalizar cuado se habla de gafas de sol, sin embargo, existen opciones muy especializadas que buscan suplir las necesidades específicas de los pacientes. A continuación se describen algunos tipos de gafas de sol y sus principales indicaciones:

1. Lentes tintados
Son los más comunes ofreciendo colores de moda brindando protección ultravioleta.

Tintes de contraste: Están disponibles en colores específicos ideales para aumentar el desempeño deportivo, también brindan protección UV.
Polarizados: Ofrecen todas las ventajas de los anteriores y además cumplen la función de reorganizar la luz para evitar el destellamiento cegador tanto de la luz del sol directa como de su reflejo en las superficies.
Polarizados melanina: Ofrecen los beneficios de los polarizados a la vez que crean un efecto de “doble filtro” frente a radiación UV y la alta energía visible (HVE) luz violeta y azul entre 380-480 nm.

2. Lentes fotosensibles
Los lentes oftálmicos cada vez presentan más opciones de protección contra el sol para los pacientes, actualmente se puede decir que la opción más completa son los lentes fotosensibles que representan una alternativa ideal de lentes para uso diario, sin embargo, equivocadamente algunas ópticas los siguen vendiendo como si pertenecieran a la categoría de lentes de sol. Los lentes fotosensibles están pensados para ser vendidos como una corrección de uso diario, siendo necesario aclararle al paciente que con la compra de estos lentes no es que se esté ahorrando la compra de unos lentes de sol, como algunos creen, o peor aún, si la óptica no les ofrece los lentes de sol, ellos compran los fotosensibles en la óptica y los de sol en el mercado informal o en la calle.

Los lentes fotosensibles permiten que los usuarios obtengan varios beneficios entre los que se destacan la comodidad y versatilidad de usar lentes que cambien de color adaptándose a las condiciones de luz en donde el paciente se encuentre. Otro aspecto fundamental es que brindan protección efectiva contra la nociva radiación ultravioleta.

Hablar de la tecnología de lentes fotosensibles es mencionar una constante evolución por mejorar el desempeño de estos lentes, logrando que cada nuevo producto supere al anterior en la velocidad para activarse y aclararse. La nueva tecnología aplicada ha permitido que encontremos la sustancia fotosensible en varios materiales, logrando que tanto examinadores como pacientes tengan mayor libertad para realizar la corrección en el material más indicado.

3. Lentes de contacto con protección UV
En cuanto a los lentes de contacto, no todos tienen protección UV ya que se asume que el paciente utiliza gafas de sol cuando está en contacto con este. Recomendar lentes de contacto con protección UV es siempre mejor dado que suponen una protección extra para la vida dinámica de los pacientes. Sin embargo,los lentes de contacto que absorben los rayos UV no substituyen las gafas de sol en el bloqueo de los rayos UV porque no cubren completamente los ojos y el área circundante que tambien es crucial proteger.

¿Por qué los niños deben cuidar su visión de los rayos
de sol?

Comparativamente, los niños pasan mucho más tiempo al aire libre que los adultos y están propensos a sufrir diferentes tipos de padecimientos visuales, debido a la exposición de los rayos ultravioleta. Hoy existe en el mercado una amplia gama de gafas de sol y tecnologías de protección visual orientadas a niños que como ópticos podemos ofrecer a nuestros pacientes.

Con todas las medidas preventivas enunciadas en el reportaje se evitarán gran parte de los problemas que suelen afectar a los ojos durante el verano.

Pero es importante destacar que ante la aparición de molestias, como irritación, enrojecimiento, sequedad, exceso de lagrimeo, dolor, etc., se deberá consultar con un oftalmólogo.

Recomendaciones para ayudar a proteger a los niños:

1. Es importante recordarles a los padres sobre los horarios en los que el sol es más dañino. Recomiende evitarlo entre las 11 de la mañana y 4 de la tarde, ya que durante estas horas se presenta más radiación solar.

2. Si los niños no desean usar las gafas solares todo el tiempo, aconseje buscar zonas de sombra natural en algunos momentos del día para proteger a sus hijos de las quemaduras solares en el rostro o alrededor del ojo.

3. Recuérdele a los pacientes que tengan hijos recién nacidos que no expongan a los bebés menores de un año a la luz solar por tiempos prolongados.

4. Incentive la educación preventiva. Explíquele a los padres la importancia de cuidar la salud visual de los niños, ya que así pueden prevenir padecimientos oculares.

5. Habrá algunos pacientes más reacios a que sus hijos utilicen gafas solares desde la temprana edad. Recomiende a su óptico de confianza para mostrarles diferentes monturas, diseños, colores y estilos para que sus hijos, sin importar la edad, se adapten y se sientan cómodos.

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